Germán FalcioniPunta del Este · Uruguay
Análisis · IA en el panorama · Edición #0014

Microsoft y Copilot — la distribución como estrategia de IA

Microsoft no construyó el mejor modelo. Construyó algo más difícil de desarmar: el modelo donde la gente ya trabaja. Office, Windows, GitHub, Teams. La jugada tiene una fortaleza enorme y un talón de Aquiles que conviene mirar de frente.

Germán Falcioni✦ Lectura: 9 min

La jugada de Microsoft no fue hacer mejor IA. Fue ponerla donde ya tenés el cursor parpadeando.

Abrís Word para escribir un mail largo. Estás con la página en blanco y el cursor parpadea. Al costado del menú, arriba a la derecha, ves un iconito con una especie de cinta trenzada: es Copilot. Hacés click por curiosidad. Aparece un recuadro que te pregunta qué querés escribir. Tipeás dos frases sueltas. Copilot te devuelve tres párrafos razonables. Los editás un poco y listo.

Ese click — ese iconito al costado del menú — es la jugada más grande de Microsoft en inteligencia artificial.

No es el mejor modelo del mercado. No es el más impresionante en una demo. Pero está exactamente donde ya tenías el cursor parado.

Qué es Microsoft Copilot

Copilot es el nombre que Microsoft le puso a la IA que metió adentro de sus productos. No es un modelo propio — por debajo está funcionando GPT-4o, el mismo motor que usa ChatGPT. Microsoft lo usa con licencia porque invirtió mucha plata en OpenAI (unos 13 mil millones de dólares entre 2019 y 2023).

Lo que ves cuando abrís Word, Excel, PowerPoint, Outlook o Teams es la misma IA, metida en siete lugares distintos:

  • En Word te ayuda a redactar y reescribir.
  • En Excel te arma fórmulas y analiza datos.
  • En PowerPoint te genera slides a partir de un documento.
  • En Outlook te resume correos largos.
  • En Teams te resume reuniones y te hace transcripciones.
  • En GitHub (para programadores) te completa código.
  • En Windows 11 tenés un botón de Copilot en la barra de tareas.

Es la misma herramienta en siete paredes distintas de tu oficina.

La ventaja que importa: no tenés que moverte

Fijate cuánto esfuerzo requiere usar ChatGPT si estás escribiendo un informe en Word. Tenés que abrir el navegador, ir a la página, copiar lo que querés, pegarlo, pedirle que lo mejore, copiar la respuesta, volver a Word, pegarla. Siete pasos.

Con Copilot: hacés click en el botón, le pedís que lo mejore, aparece ahí mismo. Dos pasos.

Parece una diferencia chica. No lo es. La comodidad gana la guerra de adopción. Hay muchísimas personas que nunca se van a hacer una cuenta de ChatGPT pero ya están usando Copilot sin pensarlo — porque viene adentro del Word que abren todos los días.

Lo que Microsoft gana y lo que Microsoft debe

La fortaleza es clara. Office tiene cientos de millones de usuarios corporativos. Windows está en más de mil millones de computadoras. GitHub es donde se aloja la mayor parte del código del mundo. Si Microsoft mete IA en todos esos productos al mismo tiempo, no necesita convencer a nadie de instalar nada.

La debilidad es igualmente clara, aunque Microsoft prefiere no gritarla. El motor es de OpenAI. Si OpenAI tiene un problema — político, técnico, de gobernanza, lo que sea — Microsoft hereda el problema. Por eso en marzo de 2024 contrataron a Mustafa Suleyman (cofundador de DeepMind) para liderar una nueva división llamada Microsoft AI, y un mes después sacaron su propia familia de modelos chiquitos, Phi-3. Se están construyendo una salida de emergencia.

Lo que tenés que llevarte

Tres ideas para no perderte:

  1. Microsoft no hizo la IA, pero la puso donde trabajás. El motor es de OpenAI. La inteligencia no es de Microsoft. Lo que Microsoft hizo de genial fue ponerla dentro de Word, Excel y Outlook, que ya tenés instalados.
  1. La comodidad gana. Si todo tu día pasa por Office, Copilot te va a resultar imbatible por conveniencia. Para correos, planillas y presentaciones, no hay tiempo para saltar a otra pestaña.
  1. Microsoft depende de OpenAI, y lo sabe. La contratación de Suleyman y el lanzamiento de Phi-3 en 2024 son señales claras de que están trabajando para depender menos. Si OpenAI se tambalea — y el episodio del despido de Sam Altman en noviembre de 2023 mostró que puede tambalearse — Microsoft necesita un plan B. Ya lo está armando.
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